El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, defendió el programa atómico de su país durante un discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas, mientras Estados Unidos y Israel abandonaron la sala. Pezeshkian respondió a las acusaciones del ex presidente Donald Trump, denunció bombardeos contra civiles y rechazó la idea de que Irán busque armas nucleares. En su discurso, el mandatario iraní insistió en que su país solo busca tecnología nuclear para fines pacíficos, aunque persisten las tensiones con EE.UU. Sobre el estrecho de Ormuz.

La delegación estadounidense se retiró de la sala tras ser tachada de "terrorista" por Pezeshkian, lo que refleja el clima tenso entre ambos países. Aunque el presidente iraní negó cualquier interés en desarrollar armas atómicas, EE.UU. Sigue mostrando desconfianza sobre el programa nuclear iraní. Mientras tanto, otros temas como la soberanía siria sobre los Altos del Golán y la cooperación contra el crimen en Brasil también fueron abordados en la asamblea.

La tensión entre Irán y EE.UU. Se intensificó durante el debate, con intercambios de acusaciones y respuestas firmes. A pesar de los desacuerdos, algunos funcionarios estadounidenses insistieron en que aún se mantienen conversaciones con Irán, aunque sin lograr avances significativos. La situación sigue siendo compleja, con múltiples intereses en juego y una diplomacia en constante evolución.