Una joven vasca de 32 años dejó atrás su vida urbana para mudarse a una aldea montañosa abandonada en Burgos, España. Jone De La Calle, motivada por un sueño desde la infancia, decidió vivir en soledad rodeada de naturaleza. Al llegar a su nueva casa, descubrió una realidad distinta a lo que esperaba. La vida en la aldea, aunque tranquila, le presentó desafíos inesperados. La falta de servicios básicos y la soledad la hicieron reconsiderar su decisión. A pesar de ello, sigue con su proyecto, acompañada de sus 12 gatos y 4 perros. La aldea, ubicada en una zona montañosa, ofrece un entorno natural pero aislado. Jone ha adaptado su estilo de vida a las condiciones del lugar, aunque reconoce que la decisión no fue fácil. Su historia refleja una búsqueda personal de paz y conexión con la naturaleza, a pesar de los obstáculos encontrados. La aldea, aunque abandonada, sigue siendo un lugar de tranquilidad y reflexión para ella.
Joven vasca abandona vida urbana para vivir en aldea montañosa




























