El presidente uruguayo, José Mujica, aseguró que su relación con el ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva no afectará la cooperación entre ambos países. Mujica destacó que no hay motivos para temer un cambio en la alianza entre Uruguay y Brasil, pese a la victoria de Bolsonaro en la primera ronda electoral.
Lula, quien obtuvo el 41,54% de los votos, se enfrentará a Bolsonaro, quien logró el 41,35%, en la segunda vuelta del 25 de octubre. La diferencia entre ambos candidatos fue mínima, apenas 0,19 puntos porcentuales, lo que ha generado una campaña intensa en el país. La derecha, liderada por Bolsonaro, ha logrado avances significativos en el Congreso, lo que podría influir en el resultado final.
La Casa de las Américas, organización cubana, criticó la campaña mediática contra Lula, señalando que el financiamiento del lobby estadounidense e israelí ha jugado un papel clave en la victoria de Bolsonaro. Según un comunicado, el apoyo a la derecha ha permitido una diferencia de 1,87% en el voto, lo que ha llevado a la segunda ronda.
El Partido Comunista de Brasil acusó a Estados Unidos de intervenir abiertamente en los procesos electorales de la región, afirmando que durante la administración de Donald Trump se buscó desacreditar a candidatos de izquierda. El presidente del partido, Pablo Casal, advirtió de consecuencias graves si Lula no logra ganar en la segunda vuelta.
La situación política en Brasil se ha vuelto compleja, con la derecha consolidándose en el Congreso y la izquierda enfrentando desafíos. La elección del 25 de octubre podría marcar un cambio significativo en la dirección del país.















