Un avión de pasajeros con destino a Tel Aviv aterrizó de emergencia en Arabia Saudita el miércoles tras un incidente en la cabina. El vuelo, operado por Flydubai, partió de Dubái y se dirigía a Israel. Según informes oficiales, uno de los pilotos apuñaló al otro durante el vuelo, en un acto que podría haber sido un intento de estrellar la aeronave.

El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, denunció que un "terrorista quería estrellar el avión". El incidente fue calificado como "un incidente de seguridad muy grave" por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Según fuentes israelíes, casi todos los pasajeros a bordo eran israelíes.

El avión, con 174 personas a bordo, incluyendo 27 menores, transmitió una señal de emergencia aproximadamente una hora y media después del despegue. Cambió de rumbo y se dirigió hacia Arabia Saudita, donde aterrizó en la ciudad de Tabuk. Las autoridades sauditas y los Emiratos Árabes Unidos abrieron una investigación sobre el incidente.

Flydubai informó que está investigando el caso, pero no ha confirmado oficialmente que se tratara de un ataque terrorista. Testigos reportaron momentos de pánico durante el vuelo, con gritos y una rápida disminución de altitud. Aunque no se confirmó un secuestro, el incidente generó temores en la aviación internacional.

El caso sigue abierto, con autoridades de múltiples países involucrados en la investigación. La seguridad aérea y la respuesta a incidentes similares en el espacio aéreo regional serán objeto de revisión.