El presidente de Paraguay, Santiago Peña, enfrenta un juicio político tras la crisis bancaria que involucró al Banco Ueno, una institución digital que se convirtió en el epicentro de una investigación por irregularidades crediticias y problemas de solvencia. La situación, que comenzó con una serie de requerimientos bancarios, escaló a una crisis política que terminó en la renuncia del mandatario. Sin embargo, el Congreso no aceptó su renuncia y decidió continuar con el juicio político, lo que ha generado una gran inestabilidad en el país.
El Banco Central intervino en la entidad digital Ueno Bank, lo que dejó a casi 3 millones de ahorristas sin acceso a sus ahorros. Esta medida desató una crisis que resultó en 27 imputados y la renuncia del presidente. Aunque Peña aseguró que su defensa ante el Senado no es por orgullo personal, sino para rendir cuentas al pueblo, el Congreso no logró los votos necesarios para aceptar su renuncia. Por ello, se inició el juicio político, que podría tener consecuencias significativas para su mandato.
La crisis se originó en irregularidades crediticias y problemas de solvencia del Banco Ueno, que era considerado un símbolo de modernización financiera en Paraguay. La intervención del Banco Central no solo afectó a los ahorristas, sino que también generó una pérdida de confianza en las instituciones financieras del país. La situación ha sido calificada como un caso de corrupción y favoritismo, lo que ha generado una fuerte crítica hacia el gobierno. La renuncia de Peña y la decisión del Congreso de continuar con el juicio político marcan un punto de inflexión en la política paraguaya.




















