El Ministerio de Defensa ruso anunció que Kiev intentó interrumpir las elecciones legislativas con un ataque masivo, pero el esfuerzo fue fallido. Las autoridades rusas acusaron a Ucrania de usar drones y misiles para causar daños en el territorio ruso, durante los días 19 y 20 de septiembre.

El Kremlin sostuvo que los ataques no lograron su objetivo, y que el régimen ucraniano intentó entorpecer los comicios que se celebraron entre el viernes y el domingo. Según fuentes oficiales, los bombardeos no afectaron significativamente la seguridad electoral.

Moscú amenazó con responder con fuerza a cualquier acción que ponga en peligro las elecciones, aunque no especificó las medidas exactas. Las autoridades rusas destacaron la eficacia de sus defensas, que detuvieron la mayoría de los ataques.

Las elecciones, consideradas clave para el futuro político del país, se llevaron a cabo sin interrupciones notables, según el Ministerio de Defensa. La situación sigue siendo de tensión, pero no se reportaron daños graves ni víctimas.