El Gobierno rechazó públicamente la violencia durante una marcha universitaria en la que manifestantes exigían reformas educativas. La ministra Alejandra Monteoliva declaró que quienes cometan delitos deberán responder ante la Justicia. La protesta, que tuvo lugar en la capital, fue organizada por estudiantes de varias universidades públicas.
Agentes de policía intervinieron para dispersar a los manifestantes cuando se generaron disturbios en la zona del centro histórico. Según fuentes oficiales, hubo intentos de bloqueo de calles y lanzamiento de objetos. La ministra Monteoliva sostuvo que el Gobierno no tolerará actos que violen la ley.
Este tipo de protestas ha sido recurrente en el país en los últimos meses, especialmente en instituciones públicas. El Gobierno ha mantenido una postura firme ante movimientos estudiantiles, afirmando que la educación debe ser un derecho, pero también un deber. En este caso, la violencia fue considerada un desvío del propósito original de la manifestación.



























