Ucrania lanzó un ataque masivo de drones contra territorios rusos, reportando al menos dos muertos y varios heridos, según informes de medios locales. El ataque, que ocurrió durante el último día de las elecciones parlamentarias rusas, afectó zonas residenciales y una refinería en Moscú, causando daños significativos. Las autoridades rusas limitaron temporalmente la venta de gasolina en la capital tras el bombardeo.
El Kremlin acusó a Kiev de intentar "perturbar" los comicios, que tienen como objetivo refrendar la presidencia de Vladimir Putin. Mientras tanto, fuentes indican que al menos 450 drones fueron derribados en la capital, aunque algunos sobrevivieron y causaron daños. En la región de Moscú, al menos tres civiles fallecieron en un ataque masivo de drones lanzados por las fuerzas ucranianas.
La operación fue considerada la más grande hasta ahora por parte de Ucrania, con más de 1.600 drones lanzados en 24 horas. Las autoridades rusas han confirmado que varios civiles resultaron heridos, mientras que la refinería de Kapotnia fue afectada. Aunque no se han confirmado cifras exactas de bajas rusas, se menciona que las pérdidas superan los 500.000 muertos.
El líder del único partido opositor legal en Rusia, Yabloko, destacó que millones de ciudadanos rechazan la guerra en Ucrania, mientras que el gobierno continúa con su política de movilización. La situación sigue siendo tensa, con el riesgo de una escalada en la región.




























