El jefe de gabinete argentino, Diego Santilli, confirmó que el senador brasileño Flávio Bolsonaro pudo abandonar el país hacia Estados Unidos porque tenía su documentación en regla. Según declaraciones oficiales, no existía impedimento de Interpol ni ninguna irregularidad en su tránsito. La fiscalía federal de Puerto Iguazú, en tanto, desestimó una denuncia sobre el ingreso del político, señalando que no hubo delito en su jurisdicción.
Investigaciones periodísticas indican que el asesor presidencial Santiago Caputo podría haber supervisado el operativo en la frontera. Esto generó críticas de legisladores opositores que solicitaron explicaciones al gobierno. Aunque no se confirmó su presencia en la zona, se mencionó la posible participación de organismos de inteligencia y Migraciones.
La salida de Flávio Bolsonaro por Puerto Iguazú fue analizada por medios locales, que cuestionaron los controles fronterizos. La periodista Norma Devechi reconstruyó el caso, destacando la falta de pruebas sobre la intervención de Caputo. A pesar de las sospechas, el gobierno argentino respaldó la legalidad del tránsito del político.














