Lula da Silva se ha proclamado ganador de las elecciones presidenciales de Brasil en la segunda vuelta, con un 51,79% de los votos. Más de 158 millones de brasileños estuvieron habilitados para votar, y Lula ha conseguido una ventaja de más de 4 millones de sufragios. El nuevo mandato del ex presidente se iniciará el 5 de enero de 2027.

Flávio Bolsonaro, candidato ultraderechista, ha anunciado que no reconoce los resultados y ha decidido solicitar la anulación de las elecciones. La decisión se basa en la extensión del horario de votación, que se justificó por problemas en el transporte público. Bolsonaro ha indicado que su equipo legal presentará pruebas para impugnar los comicios.

La prórroga del horario ha sido criticada por algunos observadores, quienes señalan que podría haber influido en el resultado. Lula, líder del Partido de los Trabajadores, ha logrado un triunfo inédito, superando a un candidato que había sido su principal rival. Analistas han destacado la movilización de su base electoral como clave para su victoria.

La impugnación de Bolsonaro podría generar una disputa legal prolongada. Aunque la elección se considera válida, la controversia sobre la prórroga ha generado tensiones. Mientras tanto, líderes mundiales han felicitado a Lula y han expresado su deseo de continuar con un comercio abierto. La situación sigue en espera de una resolución judicial.