El gobierno argentino decidió mantener los subsidios en el sector energético pese a las subidas en las tarifas de luz y gas. La Secretaría de Energía confirmó que el consumo bonificado de electricidad se mantendrá en 200 kWh. Además, el descuento del 50% en el gas se prorrogó.
Las nuevas tarifas entraron en vigor a partir del 1 de julio. La medida afecta a millones de usuarios en todo el país. El gobierno justificó la decisión al afirmar que los subsidios son necesarios para garantizar el acceso a la energía.
Esta decisión se da en un contexto de crisis económica. La inflación sigue subiendo y el peso sigue depreciándose. A pesar de ello, el gobierno priorizó la continuidad de los subsidios. La medida fue anunciada en un comunicado oficial. La Secretaría de Energía destacó que el plan busca proteger a los hogares más vulnerables.




























