El gobierno colombiano entregó el viernes a Estados Unidos a Geovany Andrés Rojas, alias Araña, exlíder de una disidencia de las FARC. Rojas fue acusado de liderar los Comandos de la Frontera, una organización vinculada al narcotráfico en el sur del país. La Fiscalía estadounidense lo acusa de narcoterrorismo y de controlar rutas clave para el tráfico de drogas. La entrega se realizó en una base militar de Barranquilla, bajo la supervisión del presidente Abelardo de la Espriella.
Rojas, quien fue extraditado tras un proceso judicial, fue identificado como exnegociador de paz de una facción de las FARC. La acusación estadounidense lo vincula con la Segunda Marquetalia, una red de grupos armados que operan en la región. La Fiscalía sostiene que su liderazgo permitió el control de rutas de distribución de drogas. La extradición marca un avance en la lucha contra el narcotráfico en Colombia.
La decisión refleja la cooperación entre Colombia y Estados Unidos en materia de seguridad. La entrega de Rojas sigue a un proceso de extradición iniciado tras su arresto en 2023. La Fiscalía estadounidense busca su prisión preventiva por los cargos de narcoterrorismo. La operación se enmarca en esfuerzos internacionales para combatir el tráfico de drogas en la región.





















