El debate presidencial entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro se celebró el viernes por la noche en Globo TV, antes de las elecciones del domingo. Ambos candidatos se enfrentaron en un debate caracterizado por acusaciones de corrupción, críticas a la gestión pública y discusiones sobre economía, educación, salud y seguridad.
Lula da Silva aprovechó el debate para defender su postura a favor de los trabajadores, mientras que Flávio Bolsonaro se centró en cuestionar la gestión del gobierno anterior. Durante el debate, Bolsonaro se mofó del accidente laboral de Lula cuando tenía 17 años, lo que este último utilizó para posicionar su imagen como defensor de los trabajadores.
El Tribunal Electoral intervino en la campaña por supuestos sesgos en las plataformas de Meta a favor de una candidatura. Las organizaciones brasileñas denunciaron opacidad en la moderación y distribución de contenidos en redes sociales, en el contexto del balotaje entre Lula y Bolsonaro.
Las encuestas mostraban un empate exacto del 50% entre los dos candidatos, tras la ventaja inicial de Bolsonaro. La elección del 25 de octubre representa una decisión clave para Brasil, con implicaciones económicas que afectan a toda América Latina.





















