El gobierno francés ha decidido incrementar la presencia policial en las calles tras el inicio de nuevas jornadas de protestas. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, anunció la movilización de 70.000 agentes, incluyendo unidades blindadas, helicópteros y drones, para garantizar el control de las manifestaciones. Esta medida se toma después de que se registraran disturbios el fin de semana anterior, donde se reportaron saqueos y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
Los agentes estarán distribuidos en distintas zonas urbanas para prevenir incidentes similares. Según Nuñez, el objetivo es actuar rápidamente contra grupos que intenten dañar propiedades o atacar edificios públicos. Las autoridades también han pedido a los comercios que se preparen para posibles saqueos, lo que ha generado una tensa situación en las calles.
Las protestas, que se han intensificado en las últimas semanas, han sido motivadas por demandas sociales y económicas. Aunque no se ha especificado el origen exacto de las manifestaciones, el gobierno ha insistido en que la seguridad será prioridad. Esta decisión refleja una escalada en la tensión entre las autoridades y los manifestantes, lo que podría llevar a una mayor confrontación en los próximos días.


























