Una mujer de 34 años fue acusada de actuar como espía de China en Estados Unidos, según una noticia publicada por Infobae. La acusación se centra en presuntas actividades de vigilancia contra familiares del presidente taiwanés en Seattle. La mujer, cuyo nombre no se ha revelado, enfrenta una posible pena de hasta 10 años de prisión federal.

La fiscalía sostiene que la mujer habría estado involucrada en actividades que podrían constituir un delito de espionaje, aunque no se han proporcionado detalles específicos sobre las acciones acusadas. La defensa ha declarado que la acusada se declara inocente y que la situación se basa en información no verificada.

Este caso surge en un contexto de creciente tensión entre Estados Unidos y China sobre temas de seguridad nacional y espionaje. En los últimos años, se han registrado varios casos similares, lo que ha llevado a un aumento en las investigaciones y en las medidas de seguridad en Estados Unidos. La acusación refleja la preocupación del gobierno estadounidense sobre la posible infiltración de agentes chinos en asuntos sensibles, especialmente relacionados con Taiwán.