El Louvre de París fue cerrado al público por un bloqueo estudiantil el 1 de noviembre. Los estudiantes, principalmente de institutos de arte, se posicionaron frente a la pirámide de entrada del museo, que estaba programada para abrir a las 9:00. Llevaban carteles en inglés que decían "Los servicios públicos franceses están en ruinas".
El bloqueo se produjo en el primer aniversario del robo de joyas en el museo. Los manifestantes exigieron mejoras educativas y denunciaron la represión policial en Francia. Según fuentes del museo y sindicatos, los estudiantes se movilizaron en apoyo al movimiento de estudiantes secundarios.
Las protestas se extendieron a Marsilla, donde se prohibieron manifestaciones. Los carteles mostraban mensajes como "Estamos luchando contra su gobierno y sus políticas hostiles". Los estudiantes también distribuyeron volantes explicando su causa a los visitantes.
Este tipo de protestas ha sido común en Francia en los últimos años, especialmente en respuesta a medidas educativas y sociales. Los estudiantes han utilizado el Louvre como símbolo de la lucha por la justicia social y la mejora del sistema educativo. La situación refleja una creciente tensión entre jóvenes y autoridades en el país.




























