Irán ha lanzado una amenaza contra los cables submarinos que conectan el Golfo Pérsico con el resto del mundo, advirtiendo que podría interrumpir las comunicaciones globales si Estados Unidos o Israel atacaran su territorio. Según fuentes anónimas citadas por Reuters, Teherán considera que estos cables son una prioridad estratégica y que su daño podría afectar significativamente la infraestructura de comunicación internacional.
Las autoridades iraníes han señalado que, en caso de una ofensiva extranjera, intentarían bloquear las reparaciones para prolongar las interrupciones en las redes de comunicación, incluyendo las conexiones a internet. Esta amenaza surge en un contexto de tensión creciente entre Irán y potencias occidentales, con Estados Unidos y sus aliados en la región mostrando una postura más dura en las últimas semanas.
El conflicto entre Irán y Estados Unidos ha estado en ascenso tras una serie de incidentes en el Golfo Pérsico, incluyendo ataques a buques petroleros y disparos de misiles. Un diplomático estadounidense, Tom Barrack, ha sugerido que podría haber un ataque contra Irán este fin de semana, lo que ha elevado el nivel de alerta en la región.
La amenaza iraní refleja la importancia estratégica de los cables submarinos en la era digital, que son esenciales para la conectividad global. La tensión actual podría tener consecuencias no solo para Irán, sino también para la estabilidad de las redes de comunicación internacionales.




























