María Corina Machado, líder opositora venezolana, regresó a Venezuela este domingo tras casi diez meses de exilio. La activista, quien había abandonado el país de forma secreta, cruzó la frontera con Colombia y entró en territorio nacional. Su regreso se produce en un contexto de tensión política, con el gobierno interino de Delcy Rodríguez aún sin fijar una fecha para elecciones presidenciales.
Machado, quien no participa en la mesa de negociación de reconciliación respaldada por Estados Unidos, realizó un recorrido por el estado Carabobo antes de dirigirse a Caracas. Durante su ausencia, mantuvo reuniones con líderes internacionales y trabajó en la liberación de presos políticos. Su regreso fue celebrado por figuras como el senador republicano Rick Scott, quien la describió como una "luchadora por la libertad".
La líder opositora había intentado volver a Venezuela en varias ocasiones, pero fue impedida por las autoridades. Su entrada en el país fue confirmada por medios internacionales, incluyendo The Wall Street Journal y el diario español ABC. Estados Unidos atribuyó su regreso a las conversaciones de reconciliación respaldadas por Washington, aunque Machado no participó directamente en las negociaciones.
Su llegada representa un punto de inflexión en la situación política venezolana, con posibles efectos en las dinámicas internas del país. La comunidad internacional sigue de cerca los movimientos de figuras clave en la crisis venezolana.




















