Lula da Silva votó este domingo en São Paulo y acusó a su rival Flávio Bolsonaro de intentar gobernar Brasil bajo la influencia de Estados Unidos. Durante su intervención, el presidente brasileño criticó la postura de la derecha, afirmando que busca liderar el país con una agenda alineada con los intereses estadounidenses. Esta acusación se produce en el marco de las elecciones presidenciales de 2026, donde Lula se enfrenta a Bolsonaro en una segunda vuelta.
Lula destacó la importancia de la soberanía nacional y rechazó las políticas que, según él, buscan subordinar a Brasil a los intereses extranjeros. En una entrevista, el candidato a la reelección minimizó los aranceles impuestos por Estados Unidos, asegurando que Brasil encontrará otros mercados para su exportación. Además, anunció un paquete de 18.500 millones de dólares en ayudas económicas, lo que refleja su propuesta de una política más autónoma.
Las elecciones, que involucran a más de 159 millones de electores, son consideradas una de las más importantes de la región. La segunda vuelta se desarrolla en un contexto de polarización política, con encuestas mostrando que ambos candidatos están empatados en 50 puntos. La derecha, respaldada por un congreso aliado y un movimiento nacional consolidado, parece tener ventaja en la carrera hacia la presidencia. La elección podría marcar un giro hacia la derecha en América Latina, según análisis de expertos.


















