Un equipo de investigadores ha descubierto nuevas rutas romanas en Turquía y Grecia, desmintiendo la creencia de que todas las vías condujeron a Roma. A través de un relevamiento digital sin precedentes, los científicos han mapeado casi 300.000 kilómetros de rutas, revelando que ciudades de ambos países eran nodos fundamentales de la red de conexiones del Imperio Romano. Esta investigación, publicada en un estudio reciente, sugiere que la antigua red de carreteras no se limitaba a Roma, sino que tenía una distribución más amplia y compleja. Los hallazgos incluyen rutas que conectaban importantes centros urbanos, lo que podría cambiar la percepción histórica sobre la expansión del Imperio. La tecnología utilizada permitió reconstruir con precisión las rutas, ofreciendo una visión más clara de cómo se movían personas y mercancías en la antigüedad. Estos descubrimientos aportan nuevos datos para la historia del Imperio Romano y su influencia en el Mediterráneo.