El presidente de Paraguay, Santiago Peña, solicitó una prórroga de 72 horas para preparar su defensa ante el Senado, en medio del escándalo del colapso del banco Ueno Bank. La situación ha generado una crisis política y financiera, con fondos públicos y ahorros de ciudadanos bloqueados. El Ministerio de Exteriores de Taiwán reafirmó su apoyo al orden constitucional paraguayo, sin mencionar directamente el caso.

El banco Ueno Bank, que había sido utilizado por la Conmebol para invertir en proyectos futbolísticos, sufrió una crisis que congeló los ahorros de miles de personas. La entidad reportó intermitencias en su sistema debido al aumento de solicitudes para abrir cuentas. El Banco de los Gilinski, uno de los bancos habilitados para devolver depósitos, se vio abrumado por la demanda.

Mientras tanto, el presidente Peña anunció su dimisión, pero no se pudo hacer efectiva debido a la falta de quórum en el Senado. El juicio político abierto contra él se intensifica, con el presidente pidiendo más tiempo para preparar su defensa. El Banco Central comenzó a pagar garantías a clientes sin deudas, pero la incertidumbre persiste sobre los fondos de jubilación.

La crisis ha afectado a múltiples sectores, incluyendo a organismos como la Conmebol, que comprometió parte de sus ganancias. La situación ha generado protestas y demandas de transparencia, mientras el gobierno intenta estabilizar la situación. La comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo de los eventos, buscando una solución a la crisis.