Rusia lanzó ataques contra dos centrales eléctricas en Ucrania horas después de que Donald Trump anunciara una propuesta de tregua energética. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, denunció que Moscú ignoró la iniciativa y continuó con sus operaciones militares. Según informes, los ataques afectaron instalaciones en Kyiv y Járkiv, lo que provocó interrupciones en el suministro de energía.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, indicó que Rusia no responderá a la propuesta de tregua hasta que tenga "algo que decir". Afirmó que el líder ruso, Vladimir Putin, busca una paz duradera, no un cese temporal del fuego. Sin embargo, Zelenski criticó que la tregua no se tradujo en acciones concretas, y señaló que el acuerdo de diésel podría financiar la guerra.
La Unión Europea rechazó la propuesta de Trump, considerándola como una amenaza a la unidad transatlántica. Los ministros de Exteriores aprobaron sanciones contra más de 1.600 personas y entidades vinculadas al complejo militar-industrial ruso. La UE también congeló activos y prohibió la entrada de oligarcas y dirigentes leales a Putin.
La situación refleja la tensión creciente entre Rusia y Occidente. A pesar de la propuesta de Trump, las hostilidades continúan, con ataques a infraestructura energética y sanciones internacionales. La guerra persiste, y la propuesta de tregua no ha logrado detener el conflicto.


























