El precio del petróleo subió el viernes tras una serie de ataques contra buques en el estrecho de Ormuz. El crudo europeo avanzó más del 1%, recuperando pérdidas iniciales de la semana. Los inversores siguieron de cerca los ataques, que afectaron el flujo de hidrocarburos en la zona.
Los ataques, atribuidos a grupos rebeldes y a Irán, causaron incertidumbre en los mercados. El precio del crudo superó los 106 dólares por barril. La situación generó preocupación entre los inversores, que temen una reducción en la oferta global.
El estrecho de Ormuz es uno de los principales puntos de paso para el petróleo mundial. La tensión en la región ha afectado la logística y el suministro. Rusia, junto con otros países, ha expresado preocupación por la estabilidad del mercado. La situación sigue siendo un factor clave en la evolución de los precios.



























