Trump propuso durante una intervención en Washington rebautizar la inteligencia artificial como "Inteligencia Superior" y buscar un "Zar de la IA" para coordinar su desarrollo. Esta propuesta surgió en el contexto de discursos sobre el control de la tecnología y sus implicaciones para la seguridad nacional.

En la misma comparecencia, el presidente también mencionó preocupaciones sobre los riesgos de la IA, los cuales comparó con "engaños demócratas". Aunque no especificó qué tipo de engaños se refería, su discurso reflejó una visión crítica hacia ciertos actores políticos y tecnológicos.

La propuesta de un "Zar de la IA" busca establecer un marco regulatorio más estricto, según fuentes cercanas al gobierno. Esta iniciativa podría marcar un cambio en la política tecnológica de Estados Unidos, con un enfoque más centralizado en la toma de decisiones.

La discusión sobre la denominación de la IA y su regulación sigue siendo un tema de debate en el ámbito tecnológico y político. La postura de Trump refleja una tendencia hacia un control más directo sobre avances tecnológicos clave.