El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habló con el mandatario salvadoreño, Nayib Bukele, sobre la situación en Haití. Durante la conversación, Trump aconsejó a Bukele que “haga lo que tenga que hacer” para resolver la crisis en el país caribeño. Según fuentes oficiales, la discusión abordó el despliegue militar en territorio haitiano y la posibilidad de intervención salvadoreña.
Trump descartó la necesidad de asistencia externa para estabilizar Haití, afirmando que el país podría manejar la situación internamente. Bukele, por su parte, expresó su disposición a actuar con independencia, sin depender de ayuda de otros países. La conversación tuvo lugar en el contexto de una crisis humanitaria en Haití, donde se han reportado problemas de seguridad y desnutrición.
La relación entre Estados Unidos y Haití ha sido históricamente compleja, con intervenciones militares en el pasado. En 1994, el ejército estadounidense entró en Haití tras una invasión, lo que generó controversia internacional. En 2010, un terremoto destruyó gran parte de la capital, Port-au-Prince, y generó una crisis humanitaria a gran escala. En 2016, el gobierno haitiano fue derrocado en una revuelta, lo que llevó a una crisis política prolongada.
La propuesta de Trump refleja una postura más intervencionista en asuntos internacionales, algo que ha sido característico de su mandato. La situación en Haití sigue siendo un desafío para la comunidad internacional, con múltiples actores involucrados en la búsqueda de una solución estable.


























