La guerra entre Ucrania y Rusia sigue en curso, con nuevas acusaciones de parte de Kiev. Según informes, las fuerzas rusas utilizaron los seis días de suspensión de los combates para reforzar sus posiciones en el frente de Kherson. Durante este periodo, se evacuaron cientos de civiles de la localidad ocupada de Oleshky. Sin embargo, tras la finalización de la tregua, Moscú reanudó los ataques, incluyendo un bombardeo contra una escuela en Zaporizhzhia.

Las autoridades ucranianas denuncian además que Rusia mató a 24 personas en el sur del país tras el fin de una tregua local. El presidente ucraniano señaló que un ataque ruso contra un centro de reparto de ayuda humanitaria y un refugio de civiles causó al menos 24 muertes. También se reportó que un dron ruso impactó contra una instalación médica en Jersón.

La situación se complica con ciberataques contra las aplicaciones de emergencia de ambos bandos, que difundieron falsas alertas. Estos ataques coincidieron con el final de la tregua humanitaria, que permitió la evacuación de centenares de personas. A pesar de los esfuerzos por alcanzar un acuerdo, las tensiones persisten, con nuevas acciones militares y acusaciones mutuas.