El próximo gobierno brasileño administrará cerca del 60% de la Amazonía, el mayor ecosistema tropical del mundo, según las proyecciones actuales. Las elecciones del domingo marcan un punto de inflexión en las políticas ambientales del país. Los candidatos presentan posturas divergentes sobre la protección de la selva.

El candidato de la derecha, Jair Bolsonaro, promueve la explotación sostenible de la Amazonía, mientras que el candidato de la izquierda, Luiz Inácio Lula da Silva, defiende la preservación del ecosistema. La selva abarca más de 5,5 millones de kilómetros cuadrados, con un 60% bajo la jurisdicción del gobierno federal.

La Amazonía es clave para el clima global, almacena grandes cantidades de carbono y alberga una biodiversidad única. La postura del próximo gobierno influirá en la deforestación, la explotación minera y la protección de las comunidades indígenas. Las elecciones reflejan una división en la sociedad brasileña sobre el equilibrio entre desarrollo y conservación.