El presidente estadounidense, Donald Trump, negó haber ofrecido alivio a Irán en cambio de concesiones sobre su programa nuclear, rechazando categóricamente la acusación. "Esto es falso. ¡No les ofrecí nada!", afirmó durante una rueda de prensa, mientras Estados Unidos mantiene el bloqueo sobre los puertos iraníes y amplía sus sanciones. La tensión entre ambos países se intensifica en un contexto internacional complejo, con la ONU instando a ambas partes a mantener esfuerzos diplomáticos para evitar una escalada. El secretario general de la ONU, António Guterres, se reunió recientemente con el canciller iraní, Abás Araqchí, para abordar la situación.

Aunque Estados Unidos continúa con su política de sanciones, la inflación en el país se ve afectada por factores externos y internos. Los economistas pronostican una subida del 4,3% en la inflación anual, atribuyendo parte de la presión a los aumentos en los precios de los combustibles debido al conflicto con Irán, junto con factores internos como las lluvias que afectaron el cultivo de hortalizas. Mientras tanto, Qatar intenta actuar como mediador para reanudar las negociaciones.

La situación se complica aún más con la detención de cinco ciudadanos británicos por un presunto plan de ataque contra la base aérea de Fairford, utilizada por bombarderos estadounidenses contra Irán. Irán negó cualquier vínculo con los hechos. La tensión entre Estados Unidos e Irán persiste, con el riesgo de una escalada que podría afectar a toda la región.