El presidente ucraniano Volodimir Zelensky denunció que Rusia atacó dos centrales eléctricas en Kyiv y Járkiv durante la tregua energética anunciada por Donald Trump. Según informes, los ataques afectaron viviendas y causaron al menos tres muertes. Zelenski se reunió en Varsovia para hacer público el anuncio, destacando que Moscú ignoró la llamada de tregua del mandatario estadounidense.

El Kremlin no confirmó la tregua energética y el portavoz Dmitri Peskov indicó que los contactos continúan, pero no se ha dado ninguna declaración oficial. A pesar de esto, Rusia atacó un buque y cuatro locomotoras en Ucrania durante la noche, según un balance comunicado por Moscú. La tregua fue anunciada por Trump como parte de un acuerdo para facilitar exportaciones de diésel ruso y presionar a Zelensky.

La Unión Europea, a través de la jefa de la diplomacia europea Kallas, enfrió la tregua y advirtió que Bruselas aún no ha constatado que Moscú esté respetando el acuerdo. Kallas anunció 1.600 nuevas inclusiones en el régimen de sanciones contra Rusia. Rusia, por su parte, opina que Ucrania debe reconocer la realidad sobre el terreno para lograr una solución pacífica.

La situación refleja una tensión creciente entre las partes, con Estados Unidos intentando mediar mientras las hostilidades continúan. La comunidad internacional sigue de cerca los movimientos, buscando una posible solución que evite más daños.