El Gobierno rechazó la solicitud del sindicato ATE para evaluar la salud mental y física del presidente Javier Milei. La Secretaría General de la Presidencia respondió al pedido, pero no incluyó certificados médicos ni estudios que acrediten la aptitud psicofísica del mandatario.

Rodolfo Aguiar, líder del sindicato, calificó la respuesta como “incompleta y evasiva”. ATE anticipó una nueva presentación para exigir una evaluación médica formal. La situación refleja tensiones entre el Ejecutivo y las organizaciones sindicales sobre la transparencia en la salud del mandatario.

Este conflicto se suma a una serie de críticas previas sobre la gestión de la salud pública. ATE ha planteado reiteradamente la necesidad de una evaluación independiente, lo que ha generado debate sobre la responsabilidad del Estado en garantizar la salud del presidente. La falta de respuestas concretas ha generado desconfianza entre las autoridades laborales y el poder ejecutivo.