El viceprimer ministro ruso Alexander Novak anunció que Moscú está dispuesta a aumentar los envíos de diésel a Estados Unidos tras el primer despacho de 40.000 toneladas. La flota de buques cisterna partió hacia puertos occidentales, según informó el ministerio ruso. Novak destacó que Rusia dispone de suficiente carburante para satisfacer las necesidades de Estados Unidos sin limitar el volumen de envío.

Los envíos de diésel, uno de los principales productos exportados por Rusia, se han intensificado en los últimos meses debido a la demanda internacional. Estados Unidos ha mostrado interés en diversificar sus fuentes de combustible, especialmente tras las tensiones con Irán y la reducción de las importaciones de petróleo de otros países. La decisión de Rusia refleja una posible alineación estratégica con Estados Unidos en el contexto de la crisis energética global.

Este movimiento se produce en un momento en que las relaciones entre Rusia y Estados Unidos han estado en evolución. Aunque las tensiones geopolíticas persisten, Rusia ha abierto la puerta a nuevas conversaciones con Ucrania y Estados Unidos, proponiendo Abu Dabi como sede para reanudar diálogos. Además, Moscú ha negado cualquier debate sobre una posible visita del presidente Trump a Rusia, lo que sugiere una postura de neutralidad en las relaciones bilaterales. La ampliación de envíos de diésel podría marcar un nuevo capítulo en la cooperación energética entre ambos países.