Lula obtuvo el 44,93% de los votos en la primera vuelta, mientras que Bolsonaro logró el 47,23%. La diferencia entre ambos se redujo a 2,3 puntos tras el conteo en los estados del noreste.

Los resultados muestran que Bolsonaro se impuso por una mínima ventaja, con el 47,23% de los sufragios, frente al 44,93% de Lula. El conteo finalizó con un margen de 2,3 puntos.

La elección marcó el inicio de una campaña intensa para la segunda vuelta, programada para el 25 de octubre. Las encuestas previas indicaban que ninguno de los dos candidatos superaba el 50% de los votos válidos necesarios para ganar directamente.

La elección refleja la polarización política en Brasil, con Lula representando el Partido de los Trabajadores y Bolsonaro el Partido Republicano. Ambos candidatos han destacado sus propuestas en temas como economía y seguridad.

La victoria de Bolsonaro en la primera ronda ha generado reacciones en la sociedad brasileña, con algunos analistas destacando la posibilidad de una remontada histórica por parte de Lula en la segunda vuelta.