El presidente de Paraguay, Santiago Peña, solicitó una prórroga de 72 horas para preparar su defensa en el juicio político abierto contra él. Esta solicitud se presentó en medio de una crisis financiera desencadenada por la disolución del banco digital Ueno Bank, que tiene vínculos estrechos con el mandatario. A pesar de haber anunciado su renuncia el jueves, esta no se hizo efectiva debido a la falta de quórum en el Congreso.
El Congreso analiza si otorga la prórroga solicitada por Peña. La Cámara Alta se encuentra en discusión sobre los términos procesales, lo que ha generado controversia. Mientras tanto, la ministra de Seguridad de Argentina ordenó monitorear la frontera con Paraguay y Brasil cada media hora, en respuesta a la posible entrada del exmandatario tras su renuncia.
La crisis financiera se originó con la insolvencia del Ueno Bank, que afectó a casi tres millones de clientes. El colapso del banco ha provocado un terremoto político, con el juicio político en marcha y la renuncia del presidente aún en proceso. El proceso continuará el viernes 6 de noviembre, según el titular del Congreso, quien adelantó que la solicitud de prórroga sería rechazada.
La situación refleja una ruptura en la estabilidad política del país, con el presidente en una posición delicada. La comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo del juicio político, que podría tener implicaciones profundas para el futuro de Paraguay.

















