La venta de consolas de videojuegos en Estados Unidos registró una caída del 15% en 2026, según datos recientes. Las ventas de PlayStation 5, Xbox Series X/S y Nintendo Switch se redujeron significativamente durante el año, debido a los altos precios que se han mantenido en el mercado. A pesar de la disminución en la cantidad de unidades comercializadas, las tarifas elevadas permitieron a Sony, Microsoft y Nintendo mantener una facturación estable.

Los precios de las consolas han aumentado en promedio un 20% desde el inicio del año, lo que ha impactado directamente en la demanda. La escasez de componentes electrónicos y la inflación han contribuido a esta tendencia. Aunque las ventas en línea se mantienen, los consumidores han optado por esperar a que los precios se estabilicen o por buscar alternativas más económicas.

Este fenómeno se suma a una tendencia global de reducción en la adquisición de hardware de videojuegos. En Estados Unidos, el mercado ha visto una disminución en el número de compradores nuevos, mientras que los usuarios existentes continúan con sus compras. La situación refleja una combinación de factores económicos y de mercado, que han alterado el comportamiento del consumidor. La industria sigue monitoreando el impacto a largo plazo de estos cambios.