El presidente de Paraguay, Santiago Peña, sigue en funciones pese a enfrentar un juicio político en el Senado. Tres colaboradores cercanos al mandatario renunciaron el viernes, incluyendo al jefe del Gabinete Civil, el asesor jurídico y el ministro del Interior. La decisión se tomó tras la formalización de los decretos que anunciaron sus salidas. A pesar de esto, Peña no ha presentado su dimisión, que fue rechazada por el Congreso.

El Senado rechazó la prórroga de 72 horas solicitada por Peña para defenderse en el juicio político. La medida fue rechazada en una sesión donde se debatía la renuncia del presidente. Aunque Peña había pedido más tiempo para preparar su defensa, el Senado no aceptó la extensión. La crisis política se agrava por la intervención del Ueno Bank, que ha sido central en el caso.

La defensa de Peña sostiene que el juicio político es nulo porque el mandatario ya había presentado su renuncia. Los abogados del presidente afirman que el procedimiento es ilegítimo, ya que el mandatario se retiró antes de que se iniciara el proceso. Sin embargo, el Senado ha admitido las pruebas presentadas por los acusadores por unanimidad. La defensa cuestiona la legalidad del procedimiento, pero el juicio continúa.

El juicio político, que busca destituir a Peña y retirarle los fueros constitucionales, avanza sin que el presidente comparezca personalmente. Sus abogados se encargan de presentar la defensa técnica y jurídica en su lugar. La situación refleja una crisis política interna en Paraguay, donde el mandatario enfrenta presiones internas y externas. La decisión del Senado de rechazar la prórroga marca un punto de inflexión en el proceso.