Nueva York se convirtió en la primera ciudad de Estados Unidos en exigir que empresas de servicios digitales, como gimnasios, plataformas de streaming y aplicaciones, permitan la cancelación de suscripciones con un solo clic. La medida, anunciada por la ciudad, busca combatir la retención de datos y la dificultad para dejar de pagar servicios no utilizados. Las empresas afectadas deberán ofrecer una baja igual de sencilla que el alta, lo que implica una revisión de sus políticas de suscripción.

La normativa establece que las empresas que no cumplan con esta exigencia enfrentarán multas de hasta 3.500 dólares por infracción. La medida entra en vigor en los próximos meses y afectará a todos los servicios que cobren de forma automática, incluyendo suscripciones a plataformas de contenido, servicios de bienestar y aplicaciones de uso recurrente.

Esta iniciativa se enmarca en un esfuerzo más amplio de Nueva York por mejorar la transparencia en el sector digital. En los últimos años, la ciudad ha implementado regulaciones similares en áreas como la protección de datos y el uso de cookies. La medida refleja una creciente presión sobre las empresas tecnológicas para garantizar que sus prácticas sean claras y accesibles para los usuarios.