El petróleo cerró septiembre con un aumento mensual tras el estancamiento entre Estados Unidos e Irán. El crudo Brent para noviembre subió 0,91 dólares, cerrando en 103,53 dólares por barril. En el mes acumuló un alza superior al 14%, la mayor desde julio. El WTI también avanzó 4%.
El estancamiento entre Estados Unidos e Irán ha influido en los mercados energéticos. La tensión entre ambos países ha generado incertidumbre, lo que ha impulsado la demanda por el petróleo. Los inversores han reaccionado con compras, elevando los precios.
Este incremento se produce en un contexto de tensión geopolítica. Estados Unidos e Irán han mantenido un diálogo frío en los últimos meses, sin avances significativos. La situación ha afectado la confianza de los inversores en los mercados internacionales. La estabilidad en la región sigue siendo un factor clave para la evolución de los precios del petróleo.



























